

- Haz como si fueras un gato perezoso que se acaba de despertar de una larga siesta.
- Haz un bostezo grande y maúlla.
- Estira tus brazos, piernas como un gato y ahora relájate.

- Haz como si tuvieras un limón en la mano.
- Alcanza un limón del árbol con la mano.
- Exprime los limones fuertes para obtener todo el jugo – exprime, exprime, exprime.
- Tira el limón al piso y relaja las manos.
- Luego repite, hasta que tengas suficiente zumo para la jarra de limonada.
- Cuando termines de exprimir los limones, agita las manos para relajarlas
